Análisis del mes de JULIO de 1998 del Servicio Analítico-informativo de la RED VASCA ROJA
1998. EL JULIAZO BIS. ESPAÑA, TURCA, ES EL "HOMBRE
FASCISTA ENFERMO" DE LA UNION EUROPEA. Un año después
de EL JULIAZO, un año después de que el Gobierno
de España organizara contra la izquierda abertzale vasca
la mayor movilización fascista de masas conocida en Europa
después de la desaparición de la Alemania nazi,
fracasado el objetivo de la misma, ese Gobierno ha perpetrado
otro récord fascista: el primer cierre de un diario en
un Estado "democrático" europeo desde 1945. Cierre
ilegal, inconstitucional, del diario EGIN y de su emisora hermana
EGIN IRRATIA, cierre del que -increíblemente torpe- se
ha jactado de ser el autor el Gobierno español. Cierre
disfrazado por la intervención de un juez sumiso que no
ha rechistado cuando así se le ha definido como un títere.
Un cierre fascista.
1. De todas las historias de la Historia la mas triste es la de España. Porque acaba mal.
Un excelente poeta dijo, a medias como lamento y a medias como
diagnóstico histórico sintético, que de todas
las historias de la Historia la más triste es la de España.
Porque acaba mal. A lo largo de este siglo XX que se acaba los
pueblos que han padecido y padecen los rigores de esa cárcel
de pueblos que es el Estado español (el pueblo vasco,
el pueblo catalán, el pueblo gallego, el pueblo canario,
el pueblo asturiano, el pueblo andaluz, el pueblo saharaui, el
pueblo guineano, el propio y desgraciado pueblo castellano) han
sufrido indeciblemente bajo la férula y la vesania del
bloque de clases dominante español. Unas clases (la aristocracia
terrateniente-financiera castellano-andaluza, las burguesías
industriales vasco-españolista y catalano-españolista
y sus clases y fracciones de clase de apoyo y de servicio) que
figuran entre las más ignorantes, las más incapaces,
las más serviles sucesivamente ante los imperialismos británico
y yanqui, las más rapaces, las más brutales y crueles
del planeta.
En 1936, en respuesta a la sublevación militar contra el
Gobierno legítimo de la II República (organizada
y financiada por ese bloque de clases dominante que había
perdido en 1931 el poder político y temía perder
su poder económico y social), esos pueblos protagonizaron
la REVOLUCION europea del siglo XX más importante después
de la rusa, la única que hasta hoy ensayó en el
planeta con éxito durante muchos meses el comunismo libertario
(en Aragón por la acción de los anarcosindicalistas
catalanes y aragoneses). Durante tres años Madrid fue la
trinchera en la que los cuerpos y las vidas de la juventud lúcida
y generosa de decenas de países hicieron de eficaz rompeolas
contra el fascismo.
Las intervenciones masivas del fascismo italiano de Mussolini
y del nazismo alemán de Hitler, el apoyo de la Iglesia
Católica encabezado por el Vaticano, la cómplice
pseudo no intervención anglo-francesa, la calculadamente
intermitente intervención stalinista y los propios errores
teórico-prácticos y los conflictos internos de la
dirección revolucionaria permitieron la victoria fascista.
Y la larga noche de piedra de la dictadura de Franco se abatió
durante cuarenta años sobre los pueblos del Estado español,
construyendo con la argamasa de cientos de miles de fusilados
la máquina de terror, de sobreexplotación y extracción
de plusvalía que enriqueció al bloque de clases
dominante español. Sólo citaré un dato: el
salario real agrícola -medido en los kilos de trigo que
podían comprarse con un jornal- cayó y cayó
hasta ser en 1951 la mitad del de 1936, nivel que no volvió
a recuperar hasta el año 1963. Esos veinticuatro años
(1939-1963) de sobreexplotación agraria fueron el primer
botín de guerra del bloque de clases dominante español.
Gauleiter y protegido primero de Hitler y luego de los Estados
Unidos, Franco murió en la cama. Y una metamorfosis, mal
llamada "transición democrática" y calcada
de la de la Prusia de 1848 en la que Adolfo Suarez hizo de Camphausen,
mudó al Estado español nazifascista de Franco en
"la joven democracia española" de Juan Carlos
I, el Rey que Franco nombró. Metamorfosis que dejó
naturalmente intactas las riquezas rapiñadas por el bloque
de clases dominante, intacto el Ejército franquista, intactas
las diversas policías torturadoras y asesinas franquistas,
intactas las cárceles franquistas, intactos los jueces
franquistas que encarcelaron o hicieron fusilar o dar garrote
vil a los luchadores antifranquistas, intacta la burocracia y
el funcionariado venales, corruptos, incapaces y serviles del
franquismo. Recuérdese la lúcida sentencia de Gramsci:
"los fascistas han podido desarrollar su actividad únicamente
porque decenas de millares de funcionarios del Estado -sobre todo
en los cuerpos de seguridad nacional (funcionarios fiscales, guardias
reales, carabineros) y de la magistratura- han sido sus cómplices
morales y materiales". No hubo "Proceso de Nuremberg"
para el fascismo español, para los criminales de guerra
y dictadura españoles y los siniestros aparatos de Estado
franquistas continuaron su vida sin solución de continuidad.
El pueblo vasco, que en los últimos quince años
del franquismo había sido (junto con los heroicos y luego
traicionados por su Dirección militantes de base comunistas)
la única resistencia efectiva antifranquista, sin dejarse
engañar por la piel de cordero "democrático"
ahora vestida por los lobos nazifascistas españoles, rechazó
la Constitución española de 1978 , votó NO
a la OTAN y siguió exigiendo su derecho a
la autodeterminación de Euskal Herria. Una fracción
considerable de la población vasca (varios cientos de miles
de vascas y de vascos) nucleada alrededor de ETA continuó
y continúa exigiendo LIBERTAD PARA EUSKAL HERRIA.
Por eso ahora, en julio de 1997 se ha producido el JULIAZO. Por eso en el mes de julio de 1997 EL GOBIERNO ESPAÑOL ORGANIZO CONTRA LA IZQUIERDA ABERTZALE VASCA LA MAYOR MOVILIZACION FASCISTA DE MASAS CONOCIDA EN EUROPA DESPUES DE LA DESAPARICION DE LA ALEMANIA NAZI (con "noche de los cristales rotos" y "cacería de brujas" incluidas)
Es costumbre de los cronistas de la realidad española utilizar
una peculiar forma verbal para designar de forma abreviada y sintética
en idioma español los sucesivos y frecuentes intentos de
sublevaciones o pronunciamientos militares, golpes o autogolpes
de Estado, repetidos DECENAS DE VECES en los dos últimos
siglos de la Historia de España. Esa forma consiste en
añadir los sufijos "ada" o "azo" al
nombre del lugar o del protagonista del golpe. Así se habla
de "la carlistada"(1833), "la vicalvarada"(1854),
"la sanjurjada"(1932) o el "tejerazo"(1981).
Por eso hablo yo aquí del JULIAZO.
2. Los hechos de EL JULIAZO BIS.